miércoles, 8 de febrero de 2012

Grandes Hallazgos: Mafia

El gran hallazgo de hoy, sin dudas, llamará la atención de todos aquellos jugadores amantes de GTA… pero sinceramente, estoy harto de leer reseñas, reviews, comentarios, opiniones de este juego en las que constantemente lo comparan con GTA (y con Vice City concretamente, que fue casi contemporáneo). Por lo que todos esos “artículos” solo se limitan en decir que “es mejor que GTA en estas cosas” y “GTA le supera en estas otras cosas”… y acá no va a pasar eso. Si se le compara con otros juegos del género, se le comparará con más de uno y no con el exponente más conocido, y es que el juego que voy a comentar hoy, me ha demostrado que no siempre el exponente más conocido es el mejor… Pero la presentación que les voy a mostrar es la siguiente: si quieren un juego con la libertad de poder recorrer una ciudad, hacer misiones, en el ambiente mafioso de los 30, con ese toque 3D de los juegos de principios de la década de 2000, encontrarán un exponente interesante y que los dejará satisfechos: Mafia, juego fue desarrollado por Illusion Softworks, y lanzado para PC en 2002, PS2 y Xbox en 2004. Sin dudas hubiese sido interesante verlo para GameCube.

Lo primero que llama la atención del Mafia es su historia, y el modo en que está narrada. Nosotros ya sabemos el final del juego desde el principio: manejamos a un mafioso que por algún motivo (desconocido por nosotros desde el principio, claro está) quiere alejarse del ambiente cómodo, rico, pero hostil y peligroso de la “cosa nostra”.
Tomaremos el papel de Thomas Angelo, a quien vemos entrar a un bar luego de una hermosa introducción que nos envuelve dentro de Lost Heaven, la ciudad en la que se desarrolla el juego, en 1938. Allí, Thomas se encuentra con un detective, a quien comienza a contarle todo lo que sabe sobre la mafia de la ciudad, desde antes de meterse en el ambiente, cuando aún era un esforzado trabajador conductor de un taxi.
Distintos giros del destino hacen que Thomas termine pidiendo ayuda a aquellos a quien una vez ayudó, la familia Salieri, y tentado por la riqueza y la buena vida de estas personas, fue sumergiéndose en la vida de crímenes y rodeos que tanto conocemos por películas como El Padrino.
Es a partir de allí que comenzaremos a repasar, por medio del relato de Thomas, todas sus andanzas bajo las ordenes de Don Salieri, las cuales se llevan a cabo durante casi toda la década de 1930.

Por otro lado, el apartado gráfico es majestuoso. Realmente estamos en la década del 30, con sus autos clásicos, los coches de lujo, las mujeres con sus vestidos y los hombres de traje. Todo el entorno gráfico está muy bien cuidado, el diseño de la ciudad es exquisito, los personajes están bien representados, como dije antes, con la característica visual de esos juegos, pero muy bien hechos, y reconocibles. Incluso la historia se llevará a cabo en diferentes horas del día y con diferentes climas, por lo que lo visual irá cambiando constantemente.

La música de Mafia es muy especial. No tendremos radios que caracterizan a otros juegos del género, sino que la música se irá presentando de acuerdo a la situación que se esté viviendo, por un lado (en las misiones principalmente), o dependiendo de la zona de la ciudad en la que nos encontremos.
En espacios abiertos, escucharemos plena soledad, en lugares peligrosos habrá más acción en la música, y mientras recorremos la ciudad, la música irá acompañando al movimiento citadino.
En ese sentido, la música de Mafia cumple con su rol de una forma perfecta, con un estilo característico de esa época, y sin desencajar.

La jugabilidad también es buena, aunque debería admitir que no es la gran cosa, tampoco. Es un juego que se caracteriza por su cantidad de bugs, y es normal que se deba recomenzar alguna misión debido a algún bug que activemos sin querer.
El control cumple con su cometido, y nada más. Tiene todo lo que necesitamos, botones para caminar, para llevar a cabo acciones, para agacharse, y otros para saltar y trepar, que realmente no siempre se utilizarán, a no ser que sea estrictamente necesario. Quizás falte algún botón para correr.
Dentro de los coches, la cosa está muy bien, ya que deberemos robar los autos de cierta manera (que nos enseñarán otros personajes del juego), por lo que no podremos tomar cualquier coche en cualquier momento, y una vez dentro de ellos, podremos cambiar la marcha a automático o manual, por lo que los conductores experimentados podrán hacer más realista la experiencia, además de que también deberán cuidar la velocidad para no generar una persecución policial de la que escapar no será fácil.

En cuanto al juego en sí, hay mucho que decir. Las misiones del modo historia son bastantes, alrededor de veinte (aún así son pocas comparadas con otros juegos), pero en parte me parece bien, ya que es un número terminable de una tirada, y no resulta largo, por lo que no habrá riesgos de abandonar el juego por la mitad. Además de eso, si se quedan con ganas de más, existen otros modos de juego que permitirán llevar a cabo misiones por fuera de la historia, de lo más insólitas, como perseguir un OVNI o rescatar a una dama de las fauces de un monstruo marino, donde también podrán desbloquear autos igual de curiosos.
Pero las misiones del modo historia en sí, las más importantes si se quiere, son variadísimas y muy originales, además de realistas, como robar un banco, estallar un hotel, incluso jugar una carrera. Algunas son largas, otras bastante fáciles, pero todas tienen algo que las hará recordar. Todas tienen su encanto, en todas habrá acción, y en todas se vivirán eventos que no se repetirán en el juego, porque todas se llevan a cabo en lugares diferentes y, en caso de que los lugares se repitan, cambiarán totalmente los objetivos. Incluso algunas tienen diferentes caminos.

Si bien no es el único juego de este estilo cuyo tema central es la mafia estadounidense de la primera mitad del siglo pasado, debo admitir que es el mejor juego de ese estilo que he probado hasta ahora.
A decir verdad, la libertad no está tan trabajada como en otros sandbox, ya que los autos son limitados y pesados de manejar, además de que el personaje en sí no tiene un amplio abanico de movimientos, que digamos, tampoco es tan cerrado como en el caso de El Padrino, cuya ciudad no tiene tantos pasadizos secretos, y muchas misiones se caracterizan por su similaridad…

Podríamos acusar a Mafia de un juego lineal, con unas pocas misiones alternas que el jugador hará si así lo desea. Aún así, no se queda corto con sus curiosidades y demás. El juego en sí es corto, podría llevar menos de una semana, tranquilamente, a cualquiera que lo juegue sin prestar atención a otro juego. Pero aún así, como dije más arriba, no las considero características que tiren abajo al título. Porque tanto su historia, su música como sus gráficos lo hacen grande y entretenido, opacando cualquier característica que pueda hacerlo cojear, y aún así, injusto es compararlo con otros juegos de “robemos coches y hagamos estragos en la ciudad”.

Gráficos: 8. No nos estamos perdiendo de nada, y menos en esta época. Pero son gráficos característicos de esa generación, y se disfrutan bastante, más que nada por los constantes cambios en los escenarios.
Música: 8. Es de esos títulos cuya música recordaremos bastante tiempo, y volveremos a disfrutar cuando volvamos a jugar al juego. Ambientada en la época, cumple perfectamente su función.
Jugabilidad: 9. Si bien su control no varía tanto de otros juegos del género, el abanico de misiones diferentes que el juego ofrece le agrega muchos puntos a la jugabilidad del mismo.
Puntos a favor (1-5): 4. Las misiones son geniales, y más de una quedará plasmada en el recuerdo. La historia es buenísima, y las misiones extras del modo de “Viaje extremo” son de lo más curiosas.
Puntos en contra (1-5): -2. El título en sí es conocido por la cantidad de bugs que contiene, y puede pasar que en más de una ocasión se deba recomenzar una misión por culpa de algún bug que impida pasar. El segundo punto en contra es por su longitud y su linealidad.

Nota Final: 9. Un gran juego que quedará grabado en la memoria de los amantes del género.

Y hasta acá llega el gran hallazgo del día de la fecha. Sin dudas, uno de esos grandes hallazgos que se dan una vez cada tanto. Vale la pena darle alguna oportunidad.

miércoles, 1 de febrero de 2012

El Rincón del MAME: Jungle King

Seguimos con las nuevas propuestas en BIRCland, y hoy vamos a inaugurar una nueva sección que se suma a la cantidad grande que ya tenemos por acá, en el afán de hacer un blog no tan monótono pero con estructura. Como dice el título más arriba, la sección es “El Rincón del MAME”, y en qué consiste esta sección, aunque parezca un poco obvia, consiste en hablar de alguno de los miles y miles de juegos que contiene este gran emulador de máquinas arcade, aunque más que nada es el pretexto para conocer juegos de máquinas "recreativas", ya que abundan en cantidad y los hay de todas los géneros posibles.
Yo creo que el MAME es uno de los mejores inventos en este ambiente. No solamente nos permiten jugar gratis y en nuestras casas esos juegos geniales que disfrutábamos en los “salones de maquinitas”, sino también recoge una enorme cantidad de juegos, de lo más variados, muchos de los cuales sería imposible jugar de otra forma. Unos cuantos juegos de naves (shooters), algún que otro de plataformas, una cantidad de juegos Beat’em Up, y algún que otro juego de peleas. Muchísimos clásicos van a pasar por acá, y no necesariamente reviews de juegos en particular, sino también artículos en los que pretenderé hablar de más de un juego, o un grupo de juegos en especial.

Para estrenar esta sección, vamos a comentar un juego que siempre me ha llamado mucho la atención, y un gran ejemplo de juego raro, simple, variado y divertido de esos que adornan el MAME en cantidad. Hoy, Jungle King, un juego de Taito de 1982.
Antes de continuar, vale decir que, como muchos juegos de esa época, este título contó con una variante, llamada Jungle Hunt, de la que hablaré más adelante, y también su prototipo apareció con el nombre de Jungle Boy.
Por otro lado, hubo otra variante del título, algo así como un “hack”, digamos, llamada Pirate Pete, que también se mencionará más adelante..
Y además, cabe mencionar que este fue un título que apareció para varias consolas de Atari, ColecoVision, Commodore 64, y algunas recopilaciones para PS2, PC y Xbox.

La historia es simple, y consiste en que el protagonista, una especie de Tarzán, debe rescatar a su novia de las garras de un grupo de caníbales que la quiere devorar.
Y el juego es incluso más simple que la historia. El mismo se divide en cuatro niveles, y cada uno muy diferente del otro. Por ejemplo, en la primera escena el protagonista deberá ir saltando de liana en liana, típica escena del hombre acostumbrado a la selva. En esta escena se deberá calcular bien el momento de saltar, a la misma vez que se calcula el momento en que la liana siguiente esté en posición como para poder sujetarse.

El segundo nivel es bajo el agua, y es realmente excelente para la época. No solamente es un río infestado de cocodrilos, sino también se deberá cuidar el oxígeno del chico de la jungla. En la pantalla aparecerá un medidor de aire, el cual irá bajando a medida que el personaje bucee, y para poder “recargarlo” solamente deberán subir a la superficie… pero acá hay algo raro… el personaje cambia su color de pelo!! WTF!!!
El tercer nivel parece una ladera de un volcán, por el simple hecho de que avanzamos hacia arriba y deberemos esquivar constantemente rocas que caen rodando, a diferente velocidad y toda la cosa… sorprendentemente el pelo del protagonista vuelve a cambiar en esta escena… XD
La cuarta escena, no tan simple como parece consiste en rescatar a la chica de los caníbales, y allí termina el juego, pero no el análisis.

La jugabilidad de Jungle King es buena, aunque no perfecta, pero no se necesita más… como todas las escenas son diferentes, el control cambia entre las mismas, pero aún así es un control fácil y cómodo, no tan complicado.
La música es muy buena, teniendo en cuenta el sistema para la que está hecha. La melodía, única en el título, es bastante pegadiza, e incluso difícilmente la olvidarán.

(Jungle Hunt: una variante del Jungle King)

Jungle Hunt es una variante del juego que únicamente cambia al personaje principal, es decir, el juego es totalmente igual, pero en lugar de manejar al chico de la selva, manejaremos a un cazador típico con su sombrero y su ropa de safari. En lo personal, prefiero el otro juego, el del chico, quizás porque encaja más con el ambiente, o quizás por mi implícito gusto por las series de Tarzán o gente de la selva. El título solamente se diferencia en los personajes, y es idéntico al otro, incluso en la música. Aún así, también se diferencia en la musiquita del comienzo (el grito de Tarzán es cambiado por una corta melodía).
Pirate Pete, en cambio, es un juego diferente, que no he jugado, pero que notoriamente tiene un parecido al Jungle King.

(Pirate Pete)

Y bueno, como ven, el MAME presenta algunos juegos interesantes, y para todos los gustos, de todos los tamaños, colores y formas, y Jungle King es la prueba de ello. Un juego variado, simple y muy divertido. El típico que por solo ver la foto, dan ganas de probarlo para ver qué tal está, pero claro, no es el mejor juego que presenta MAME, comparado con otras joyas que le superan en muchos aspectos. Aún así, Jungle King tiene un toque único y retro que le hace ganar muchos puntos. Vale la pena probarlo.
Y así vamos terminando la inauguración de esta sección, y elegí este juego porque es uno de esos que recuerdo cada vez que pienso en el MAME. Espero poder brindarles muchos artículos de esta sección, tan variados como los juegos de este emulador en sí.
Hasta la próxima.
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